Julietta Beas: “Las obras también maduran sobre el escenario”

En entrevista, la mezzosoprano mexicana regresa al Réquiem de Mozart para descubrir nuevos matices de una de las grandes obras de la historia de la música, en una experiencia sinfónica y audiovisual que llegará a la Ciudad de México el próximo 8 de noviembre.

Interpretar una obra maestra no significa repetirla de la misma manera. Para la mezzosoprano Julietta Beas, regresar al Réquiem en re menor, de Wolfgang Amadeus Mozart, representa la oportunidad de descubrir nuevas posibilidades artísticas, desde una voz que evoluciona con el tiempo y una sensibilidad que se transforma con cada experiencia.
La intérprete, originaria de Nayarit y con presencia en escenarios como el Palacio de Bellas Artes y el Festival Internacional Cervantino, formará parte del cuarteto de solistas que dará vida a esta emblemática composición el próximo 8 de noviembre, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, en la Ciudad de México.
En entrevista con Tvrismo al Aire, Julietta comparte lo que significa volver a una pieza que ha interpretado en distintas ocasiones, así como los retos y las emociones que implica acercarse a una obra que, más de dos siglos después de la muerte de Mozart, continúa conmoviendo al público.
Una obra que se transforma con quien la interpreta
Para Julietta Beas, participar nuevamente en el Réquiem representa una alegría, pero también un desafío artístico: encontrar qué puede aportar a una composición que forma parte del patrimonio musical de la humanidad.
“Es todo un reto. Es una alegría muy grande volver a interpretar esta obra, pero también es un reto, porque eso quiere decir que la pregunta es qué más se puede aportar a una de las grandes obras de la historia de la humanidad y qué puedo yo aportar de nuevo haciéndola otra vez”, explica.
La mezzosoprano señala que, con el paso de los años, una obra adquiere nuevos significados para el intérprete. La experiencia sobre el escenario permite descubrir matices que no necesariamente aparecen durante las horas de estudio y preparación.
“Las obras también se maduran sobre el escenario, no solamente en tu estudio personal frente a tu teclado con tu maestro de técnica, sino también sobre el escenario en cada una de las veces que lo vuelves a montar”, afirma.
Esta evolución también se refleja en la manera de comprender la composición. En el caso del Réquiem, Julietta destaca que las líneas vocales individuales conviven con el trabajo del cuarteto y con la fuerza conjunta de la orquesta y el coro.
Para ella, cada uno de estos niveles requiere una interpretación particular y revela la riqueza de una partitura cuya aparente sencillez esconde una gran profundidad musical.
“Es una obra que pudiera sonar simple, si es música clásica, del período clásico, pero en esa simpleza radica la belleza con la que está escrito y la profundidad en esos estratos”, comenta.
La transparencia de Mozart: un reto para la voz

Interpretar una obra de este periodo exige concentración, preparación técnica y confianza. A diferencia de otras composiciones en las que la voz puede apoyarse en una orquestación de gran intensidad, Julietta considera que la música clásica de esta época deja al cantante particularmente expuesto.
“La música clásica, la que corresponde a este período, tiene la suerte de ser bastante transparente. Es simple, es bella en su sencillez y es transparente”, explica.
Por ello, la preparación emocional también consiste en alcanzar la serenidad necesaria para interpretar la pieza y confiar en el trabajo realizado previamente.
“Cantarlo es confiar mucho en ti mismo y estar bastante tranquilo, tranquila, bastante calmada para afrontarlo”, señala.
La intérprete reconoce que contar con una orquesta y un coro de calidad brinda seguridad para afrontar el escenario y concentrarse en la música. El reto consiste en transmitir la esencia de la composición sin perder la naturalidad y la claridad que caracterizan su lenguaje musical.
Una experiencia sinfónica y audiovisual
La presentación del Réquiem de Mozart, a cargo de Seven Waves Productions, propone reunir a los solistas, el coro y la orquesta en una experiencia escénica acompañada de iluminación y recursos audiovisuales.
Para Julietta, esta integración puede ayudar a que el público se acerque a la obra desde una perspectiva más amplia, especialmente quienes no están familiarizados con la música académica o con el latín, idioma en el que se interpreta el texto del Réquiem.
“Cuando sumas los solistas y el coro y la orquesta y excelentes músicos, se vuelve una experiencia monumental y una experiencia que te absorbe y te rodea por completo”, afirma.
La propuesta incluirá proyecciones que servirán como contexto visual de la obra, además de supertítulos para que los asistentes puedan seguir el contenido de los pasajes vocales.
La mezzosoprano considera que estos recursos pueden facilitar la comprensión de la composición y acercar al público a las circunstancias históricas y humanas que rodearon los últimos meses de vida de Mozart.
La intención es que la audiencia no solamente escuche la música, sino que encuentre herramientas para comprenderla y disfrutarla desde una perspectiva más cercana.
La voz también madura con los años
Uno de los aspectos más personales de la conversación surge cuando Julietta reflexiona sobre su trayectoria y los cambios que ha experimentado como intérprete.
Con una mirada honesta sobre su desarrollo profesional, reconoce que comienza una etapa distinta, en la que las obras ya no siempre son nuevas para ella, pero sí ofrecen posibilidades renovadas gracias a su experiencia y a la evolución de su voz.
“Me voy dando cuenta que mi voz va cambiando, que va madurando, que se va perdiendo unos colores, pero a la vez ganando otros”, comparte.
Volver a interpretar una composición después de varios años le permite reconocer que la música permanece, pero quien la canta ya no es la misma persona. Las vivencias, el aprendizaje y los cambios vocales modifican la manera de abordar cada frase.
“Acaba siendo música nueva porque la estás creando con otro instrumento, con un instrumento más maduro”, explica.
Esta reflexión permite comprender el trabajo de un cantante desde una dimensión que va más allá de la técnica: la voz es también un instrumento vivo, que evoluciona y adquiere nuevas posibilidades con el tiempo.
Una invitación a escuchar y descubrir
Julietta Beas también celebra que obras como el Réquiem de Mozart encuentren espacios en la programación cultural durante estas fechas, cuando distintas composiciones dedicadas a la memoria y a la reflexión suelen llegar a los escenarios.
Desde su perspectiva, escuchar una misma obra en diferentes interpretaciones permite que el público desarrolle su propio criterio y descubra las particularidades de cada propuesta artística.
Asimismo, destaca la apuesta de Seven Waves Productions por incursionar en la música académica con un equipo integrado por músicos profesionales, solistas, coro y orquesta, en un recinto que considera ideal para esta presentación.
La invitación, por tanto, es acercarse a la música clásica sin prejuicios y permitirse descubrir la fuerza de una composición que continúa vigente a través de distintas generaciones.
Para Julietta, regresar al Réquiem no significa simplemente repetir una obra conocida, sino encontrar en ella nuevas posibilidades desde la madurez y la experiencia. Una misma partitura puede revelar otros matices cuando cambia quien la interpreta, recordándonos que la música también crece con nosotros.
El encuentro con Mozart
El Réquiem de Mozart: Experiencia sinfónica audiovisual se presentará el domingo 8 de noviembre de 2026, a las 20:00 horas, en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, ubicada en Periférico Sur 5141, colonia Isidro Fabela, alcaldía Tlalpan, Ciudad de México.
La producción de Seven Waves Productions contará con Fernanda Mondragón, soprano; Julietta Beas, mezzosoprano; Jesús Estrada, tenor, y Alberto Albarrán, barítono, acompañados por orquesta y coro, además de una propuesta de iluminación y proyecciones audiovisuales.
Los boletos estarán disponibles a través de Boletia y los canales oficiales de Seven Waves Productions.




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