Sustainable & Social Tourism Summit celebra su décima edición y plantea el reto de construir un nuevo turismo sustentable

Durante tres días, especialistas, gobiernos, empresas y comunidades analizaron el papel de la tecnología, la inteligencia artificial, la sostenibilidad y el turismo comunitario frente a los desafíos del sector.

¿Qué turismo queremos dejarle al mundo? Con esta pregunta como uno de los principales ejes de reflexión, concluyó en la Ciudad de México la 10ª edición del Sustainable & Social Tourism Summit, encuentro que durante tres días reunió a representantes del sector público, iniciativa privada, comunidades, academia y organismos especializados para analizar el presente y futuro de la actividad turística.

Realizado del 31 de agosto al 2 de septiembre en el Hotel Camino Real Polanco, el Summit tuvo como tema central “Tecnología, Innovación, AI y sostenibilidad”, poniendo en la mesa la necesidad de aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas sin perder de vista a las personas, los territorios y los ecosistemas.
El encuentro, que se realiza anualmente desde 2017, llegó así a su décima edición como un espacio de diálogo en Iberoamérica para conectar a gobiernos, empresas, comunidades y especialistas alrededor de modelos de turismo con impacto social, ambiental y económico.
Diez años de hablar de sostenibilidad
Durante la inauguración, Fernando Mandri, presidente del Sustainable & Social Tourism Summit, recordó que hace una década hablar de sostenibilidad en turismo todavía era considerado por algunos como un tema complementario.
Hoy, sostuvo, la realidad es diferente.
Mandri llamó a no confundir crecimiento turístico con desarrollo turístico. Mientras el crecimiento puede medirse en llegadas, habitaciones, ocupación, inversión o gasto, el desarrollo debe observar también qué sucede con las comunidades que habitan los destinos, los empleos que se generan, la conservación de los ecosistemas, el patrimonio y la calidad de vida de sus habitantes.
En este contexto, planteó una pregunta que marcó el inicio de la décima edición:
¿Qué turismo queremos dejarle al mundo?

El presidente del Summit también señaló que la sostenibilidad debe dejar de entenderse únicamente como responsabilidad social o reputación corporativa para convertirse en una herramienta de gestión, eficiencia, innovación, competitividad y permanencia de los destinos.
Frente al crecimiento de la inteligencia artificial, Mandri planteó además que el sector no solamente necesita destinos inteligentes y empresas más eficientes, sino también una mayor capacidad para comprender a las comunidades que reciben a los visitantes.
México coloca al turismo comunitario en el centro
En la ceremonia inaugural participó Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo del Gobierno de México, quien destacó que el turismo comunitario forma parte de la política turística federal y debe contribuir a generar prosperidad compartida.
La funcionaria explicó que más de 340 Distintivos Comunitarios han sido otorgados a actores que durante años no necesariamente eran reconocidos como protagonistas del turismo, entre ellos comunidades pesqueras, artesanos y cocineras.
También adelantó la presentación de la primera Guía de Experiencias Turísticas Comunitarias, cuya primera etapa contempla 286 experiencias de 15 estados.
El proyecto busca, además de visibilizar las experiencias, contribuir a su capacitación, digitalización y comercialización, así como generar condiciones para que las comunidades puedan decidir qué tipo de turismo quieren desarrollar en sus territorios.
“El turismo no se impone, y sobre todo menos en las comunidades”, fue uno de los planteamientos centrales de Rodríguez Zamora.
Inversión turística con responsabilidad territorial
Otro de los temas abordados por la secretaria fue la necesidad de combinar la llegada de inversiones con criterios de sostenibilidad.
Rodríguez Zamora explicó que la Secretaría de Turismo impulsa un Decálogo de Inversión Turística Sustentable, que considera aspectos como el manejo responsable del agua, energía, residuos, generación de empleo local y consumo de productos y servicios nacionales.
El objetivo, señaló, no es frenar la inversión, sino procurar que los nuevos proyectos respeten a las comunidades y generen beneficios que permanezcan en los destinos.
Esta discusión coincidió con uno de los planteamientos expresados por Mandri durante la inauguración: la sostenibilidad y la rentabilidad no son conceptos opuestos, siempre que la actividad turística sea gestionada con una visión de largo plazo.
Una agenda marcada por tecnología e innovación

El primer día de conferencias, el 1 de septiembre, estuvo dedicado a revisar los cambios que ha experimentado el turismo durante la última década y los desafíos que vienen.
La jornada incluyó la conferencia “Nuevas narrativas para un turismo diferente”, un panel sobre los diez años del Summit y una conversación sobre financiamiento para el turismo sostenible y regenerativo.
También se abordó el turismo comunitario 3.0 y los desafíos de la innovación digital en Iberoamérica, además del papel de la tecnología para cerrar brechas de sostenibilidad.
La agenda incorporó asimismo la presentación de la Política de Turismo Sostenible de México, la presentación de los proyectos ganadores del Premio al Turismo Sostenible y Social en Iberoamérica y casos específicos como Ciudad de México: destino sustentable y socialmente incluyente y Chiapas: Turismo, Conservación y Futuro.
El debate tecnológico llegó a uno de sus puntos centrales con la conferencia “El próximo destino es humano: La paradoja de la inteligencia artificial en el turismo”, que puso sobre la mesa la relación entre innovación tecnológica y dimensión humana.

Comunidades, conservación y acción climática
La última jornada trasladó la discusión hacia la gestión de los destinos y los límites de la actividad turística.
Se analizaron las medidas para controlar la afluencia de visitantes a partir del caso de Bonito, Brasil, así como la experiencia de Costa Rica en Turismo Rural Comunitario.
También se presentaron proyectos vinculados con sostenibilidad y conservación en Irapuato, Ciudad Juárez y Morelos, incluyendo una reflexión sobre el papel de los eventos como herramienta de conservación ambiental.
Uno de los momentos destacados fue la firma de la Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en Turismo, que reforzó el componente de acción frente al cambio climático dentro de la agenda del Summit.
La jornada concluyó con la conferencia magistral “Hacia dónde vamos: un nuevo turismo para un nuevo mundo”, a cargo de Céline Cousteau, y con el reconocimiento a aliados que han acompañado al encuentro durante sus diez años de trayectoria.
Reconocer las iniciativas que ya están transformando el turismo
La décima edición también fue escenario de la 5ª edición del Premio al Turismo Sostenible y Social en Iberoamérica, reconocimiento que busca visibilizar iniciativas de gobiernos, empresas, organizaciones sociales, emprendedores, comunidades y academia.
Para esta edición se incorporó una nueva categoría de Destinos Turísticos, que se sumó a las de Sector Público, Grandes Empresas, MiPyMEs privadas y/o comunitarias y Emprendedores, Sociedad Civil e Investigación Académica.
La incorporación de los destinos responde a la necesidad de impulsar estrategias integrales de sostenibilidad, gobernanza, innovación, resiliencia y acción climática, considerando que los retos del turismo no pueden resolverse únicamente desde una empresa o un sector.
¿Hacia dónde va el turismo?

Después de tres jornadas de conferencias, paneles, experiencias y conversaciones, el Summit cerró su décima edición con una conclusión que atraviesa buena parte de la agenda: la sostenibilidad turística debe pasar del discurso a la toma de decisiones.
La tecnología puede ayudar a gestionar mejor los destinos; la inteligencia artificial puede transformar la manera de diseñar y comercializar experiencias; la inversión puede generar empleo y desarrollo. Pero, como se planteó durante el encuentro, ninguna de estas herramientas tendrá sentido si el turismo deja de generar bienestar para quienes habitan los destinos.
A diez años de su primera edición, el Sustainable & Social Tourism Summit abre así una nueva etapa con una pregunta que queda para gobiernos, empresarios, comunidades y viajeros:
¿Qué turismo queremos dejarle al mundo?
Una pregunta que, lejos de buscar una respuesta inmediata, plantea el desafío de construir desde ahora un turismo más sostenible, social, incluyente y capaz de generar valor para las personas y los territorios.
Cobertura y fotograías: Claudia Vázquez




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