El turismo mexicano evoluciona hacia experiencias que conectan personas y destinos

En el marco del Día Mundial del Turismo, la industria enfrenta el reto de generar experiencias que trasciendan el hospedaje y contribuyan al desarrollo de los destinos, las comunidades y su cadena de valor.

Viajar ya no significa únicamente trasladarse de un lugar a otro. Para el viajero actual, descubrir un destino también implica probar su gastronomía, conocer su cultura, acercarse a sus comunidades y vivir experiencias que permanezcan más allá del regreso a casa.
Esta transformación está acompañada por el peso que el turismo tiene en la economía mexicana. De acuerdo con las cifras compartidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el sector representa 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
A ello se suma el comportamiento del empleo turístico. Durante el segundo trimestre de 2026, el sector alcanzó un máximo histórico de 5 millones 67 mil personas ocupadas, equivalentes al 9.3% del empleo nacional. Del total, 54% corresponde a mujeres.
El movimiento también se refleja en la llegada de visitantes internacionales. Durante el primer semestre de 2026, México recibió 24.5 millones de turistas internacionales, 4.6% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que los ingresos por visitantes internacionales llegaron a 18.8 mil millones de dólares.
Más allá de estos indicadores, la evolución del turismo puede observarse en la manera en que los viajeros se relacionan con los destinos.
El hotel dejó de ser únicamente el espacio donde comienza y termina una jornada de viaje para convertirse, en muchos casos, en una puerta de entrada hacia la gastronomía, la cultura, el bienestar, la naturaleza y las experiencias propias de cada lugar.
En este contexto, Posadas ha orientado parte de su estrategia hacia una propuesta de hospitalidad basada en experiencias. La compañía cuenta con más de 200 hoteles, alrededor de 30 mil habitaciones y presencia en cerca de 60 destinos.

A través de Travelty Exclusive Experiences, la hotelera ha desarrollado un portafolio de 27 experiencias en propiedades de Live Aqua, Grand Fiesta Americana y Fiesta Americana, bajo tres principios: diferenciación, personalización y generación de valor.
Las propuestas integran actividades relacionadas con gastronomía, bienestar, cultura, creatividad y otros elementos vinculados con la identidad de los destinos.
“Hoy el viajero busca mucho más que una habitación. Busca experiencias auténticas que le permitan conectar con el lugar que visita y regresar a casa con recuerdos que permanezcan”, señaló Enrique Calderón, Vicepresidente de Operaciones de Posadas.
La transformación de la industria también está relacionada con la expansión de la oferta hotelera.
El plan de crecimiento de Posadas contempla 34 hoteles y cerca de 4,800 habitaciones adicionales, con una inversión asociada superior a 16 mil millones de pesos, impulsada principalmente por inversionistas independientes.
Esta expansión incorpora nuevos conceptos y destinos, pero también plantea una visión que busca integrar innovación, prácticas responsables, talento local y experiencias capaces de mostrar la diversidad del país.

El Día Mundial del Turismo representa también una oportunidad para observar qué deja cada viaje en los lugares que reciben a millones de visitantes.
Detrás de una experiencia turística participan hoteles, restaurantes, operadores, transportistas, artesanos, productores, comunidades y una amplia cadena de proveedores. Por ello, el crecimiento del sector implica también un desafío: generar valor más allá del huésped y el inversionista.
La evolución del turismo mexicano apunta así hacia una industria donde viajar significa conectar: con las personas, con las culturas, con los sabores y con las historias que hacen único a cada destino.
El reto para los próximos años será mantener ese crecimiento y, al mismo tiempo, contribuir a preservar aquello que convierte a México en un país diverso y atractivo para quienes lo visitan.
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